Inicio ARTÍCULOS: asuntos varios

tandem-recortado

Articulos
Mapa vias amables
Articulos - Bicicleta
Miércoles, 18 de Julio de 2012 11:20

Mapa de las Vías Amables 1 a 6. Pulsa en el mapa sobre cada vía para obtener más información. También puedes consultar la web de las Vías Amables.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nota: Para moverte por el mapa puedes usar estos comandos:

Mover mapa: (Botones ??? ?) en mapa o (clic y arrastrar botón izquierdo) del ratón

Obtener información: (clic botón izquierdo) del ratón sobre el elemento del mapa

Zoom +: (Botón +) en mapa o (doble clic botón izquierdo) del ratón

Zoom -: (Botón -) en mapa o (doble clic botón derecho) del ratón

 
Mapa punto interes ciclista
Articulos - Bicicleta
Miércoles, 18 de Julio de 2012 11:19

En este mapa encontrarás información de utilidad en todo lo relacionado con el mundo de la bicicleta: tiendas, talleres, puntos de aparcamiento, etc. No dudes en contactar con nosotros para tus dudas, comentarios, sugerencias, ...

Leyenda del mapa

Nota: Para moverte por el mapa puedes usar estos comandos:

Mover mapa: (Botones ??? ?) en mapa o (clic y arrastrar botón izquierdo) del ratón

Obtener información: (clic botón izquierdo) del ratón sobre el elemento del mapa

Zoom +: (Botón +) en mapa o (doble clic botón izquierdo) del ratón

Zoom -: (Botón -) en mapa o (doble clic botón derecho) del ratón

 
Las biciletas toman la calle
Articulos - Bicicleta
Miércoles, 18 de Julio de 2012 11:18

Álavaro Colomer
Magazine. El Mundo. 
21/09/2008

Ecológica, barata, saludable y, según varios estudios, más rápida en ciudad que un coche. el 3,5 % de los españoles ya viaja en bici a diario y en municipios como Barcelona su uso ha crecido un 81%. la ciudad condal, San Sebastián y Sevilla lideran en España una revolución que recorre Europa. por cada turismo se fabrican tres bicis. ofrecemos una galería de las más prácticas.

Cuando termine de leer este párrafo, cierre los ojos. Pero ciérrelos de verdad. Y entonces imagine una ciudad sin coches: los niños recuperando las calles sin riesgos de atropello, los deportistas haciendo footing sin miedo a contaminar sus pulmones, los clientes de los bares sentados en las terrazas sin soportar los bocinazos de las furgonetas de reparto… y, sobre todo, el silencio, un rotundo y magnífico silencio tan sólo roto por las voces de quienes disfrutan de un día al sol.

Así sería una ciudad donde el 75% de los espacios públicos no estuviera destinado a los vehículos motorizados, sino a las personas. Una ciudad en nada parecida a las capitales españolas, donde sólo el 25% del espacio público se destina a los viandantes, al mobiliario urbano, a los ciclistas… Cierre los ojos e imagine su barrio sin coches.

No es una utopía tan lejana como parece, sino una realidad que ya empieza a cuajar a nuestro alrededor. Cada vez más municipios implantan servicios de alquiler público de bicicletas y en una ciudad como Barcelona, la medida ha servido para que en apenas un año el uso de la bici haya crecido un 8?%. «Hace unos años, cuando circulaba por la calzada, los coches me insultaban y hasta llegaban a agredirme porque creían que la calle era suya; ahora soy yo el que me atrevo a gritarles cuando invaden mi carril», comenta Albert García, uno de los primeros activistas de la bicicleta que ha tenido este país.

Según la Encuesta sobre la percepción y el uso de la bicicleta (Gesop, mayo de 2008), presentada a principios de junio en el marco del II Congreso Catalán de la Bicicleta, el 20% de los ciudadanos de este país usa este medio de transporte al menos una vez por semana y un 3,5% a diario.

Además, un 70% considera que en su municipio existen espacios adecuados para este tipo de transporte individual. Al mismo tiempo, sin embargo, un 90% cree que deberían habilitarse más carriles-bici en los núcleos urbanos, así como más aparcamientos en los centros privados y públicos.

Una década atrás, semejante apoyo al vehículo más ecológico, barato y, en según qué circunstancias, rápido que pueda existir era inimaginable, y aún menos en las ciudades. Pero en los últimos cinco años las bicicletas han irrumpido en nuestras vidas con tanta contundencia que ya no son vistas como iconos de la cultura hippy o ecologista, sino como instrumentos idóneos para descongestionar el tráfico, hacer ejercicio y ganar tiempo.

«Hijos de papá».

«Todo cambió cuando, a mediados de los años 70, las capas sociales altas empezaron a enviar a sus hijos a estudiar al extranjero», comenta el sociólogo Mario Gaviria, premio Nacional de Medio Ambiente 2005 y amante de la bici.«Esos chavales, en su mayoría hijos de papá, descubrieron que la gente culta del resto de Occidente ya usaba la bicicleta como medio de transporte habitual y a su regreso decidieron hacer lo mismo. Fue entonces cuando la bicicleta se popularizó en las ciudades».

Hasta entonces, la historia de la bicicleta en España había evolucionado de un modo inversamente proporcional a la historia del coche. Cuando el desarrollismo nos vendió la idea de que adquirir un utilitario nos haría parecer más modernos y ricos ante los demás, las bicicletas desaparecieron de nuestras calles. «En España continuamos sumidos en el complejo del nuevo rico», comenta Ricardo Marqués, responsable de la asociación sevillana Acontramano, una de las más veteranas en la defensa del ciclismo urbano. «Somos un país que entró recientemente en la motorización y ese síndrome hace que algunos todavía sigan creyendo que un coche es una especie de distintivo social».

En la década de los 60 la producción de turismos alcanzó a la de bicicletas y, a partir de ese momento, la descompensación se fue incrementando paulatinamente. «Durante el desarrollismo el coche desplazó a la bicicleta, al tranvía y a los peatones», recuerda Haritz Ferrando, coordinador del Bicicleta Club de Cataluña (BACC) y actual portavoz de ComBici, una entidad que agrupa a 43 asociaciones en toda España. «El coche se lo comió todo, pero la situación cambió ligeramente con la crisis del petróleo de los años 80. Después vino el boom de las mountain bike y en los años 90 aparecieron las primeras asociaciones de defensa de los derechos del ciclista. Eran vistas como bichos raros, pero hoy se han convertido en algo normal».

Algunas administraciones locales empezaron a preocuparse por la congestión de las ciudades que había propiciado el afán de los españoles por hacerse con un coche y, gracias a la iniciativa de algunos avanzados, la producción de bicicletas volvió a dispararse hasta el punto de que, a fecha de hoy y a nivel mundial, se fabrican tres bicicletas por cada turismo. Desde el 2003 Europa ha doblado su producción de estos vehículos. «Aunque la imagen del coche como sinónimo del poder del macho, que ahora también está expandiéndose a la mujer, continúa en la mente de muchos españoles», remata Mario Gaviria. «Es un residuo de la época en que los ricos viajaban en carromatos con muchos caballos».

El motivo principal del incremento de bicicletas en las ciudades españolas es evidente: los urbanitas se han hartado del ruido, la congestión y los accidentes. Según la encuesta antes citada, el 90% de la población española cree que las administraciones públicas tendrían que fomentar mucho más el uso de este transporte individualizado, principalmente mediante la construcción de las infraestructuras correspondientes y mediante campañas donde se diga a los ciudadanos que los ciclistas tienen exactamente los mismos derechos que los coches o peatones. Como apunta Francesc Pané, miembro del Intergrupo de Apoyo a la Bicicleta del Parlamento de Cataluña y uno de los políticos que más ha luchado por la creación de infraestructuras en dicha comunidad autónoma, «hay que democratizar las ciudades. No es lógico que el 75% del suelo público sea para los coches y el resto para todos los demás. Es una proporción absolutamente injusta».

Las ventajas de desplazarse en bicicleta por las ciudades no deben verse únicamente desde la perspectiva del medioambiente o la descongestión. Se ha demostrado que es el vehículo más rápido para desplazarse por la ciudad. Diversos estudios realizados en capitales europeas han demostrado que, siempre que la pendiente de una calle no supere el 4% y que el trayecto a recorrer sea inferior a cinco kilómetros (distancia habitual entre el domicilio y el trabajo del grueso de la población urbana), la bicicleta es más veloz que cualquier otra forma de transporte.

De hecho, aun cuando muchos usuarios continúan concibiendo la bicicleta como un instrumento de deporte, cada día crecen más quienes la emplean para desplazarse al trabajo. En un trayecto de cinco kilómetros, un utilitario emite un kilo de CO2 al exterior; la bicicleta, nada. «En Inglaterra mueren 58.000 personas al año por falta de ejercicio físico, 28.000 por cánceres debidos al mismo motivo y 3.000 en accidentes de tráfico», señala Albert García, hoy portavoz de la Coordinadora Catalana de Usuarios de la Bicicleta. «Toda esa gente se hubiera salvado si hubiesen ido en bicicleta. Sé que es duro de decir, pero también es una verdad enorme».

La erótica de la bici.

Sin olvidar otra de las grandes ventajas del coche frente a la bici. «La gente habla de la erótica del coche grande», comenta Mario Gaviria, otro usuario empedernido, «pero yo creo que es mucho más erótico ver a una mujer en bicicleta que en coche. Eso nadie me lo puede negar».

Algunas ciudades españolas llevan reparando en estas ventajas desde hace tiempo. Sevilla, San Sebastián y Barcelona son ahora mismo los ejemplos más destacables, seguidos de Valencia, Vitoria y Zaragoza. En el último puesto, por debajo incluso de las ciudades menos solventes de nuestro país, Madrid.

Todos los colectivos de usuarios aseguran que la capital española es el hazmerreír del resto de capitales europeas, a pesar de ser la ciudad española con más kilómetros de carril-bici. «Madrid continúa en las catacumbas de la movilidad», apunta Iñaki Díaz de Etura, portavoz de la asociación prociclismo urbano Pedalibre. «En esta ciudad se sigue dando prioridad a los coches frente a cualquier otro sistema de transporte. Debería estar a la vanguardia social, pero se encuentra en la retaguardia». El Ayuntamiento de la capital ha anunciado un ambicioso Plan Director de Movilidad Ciclista que prevé convertir Madrid en la tercera ciudad con más carriles bici de Europa, algo que ocurriría en 20?6.

En el otro lado de la balanza, el Ayuntamiento de Sevilla, una ciudad por donde ya circulan 22.000 ciclistas gracias a las iniciativas defendidas en la pasada legislatura por Izquierda Unida. «En Sevilla no había tradición ciclista», comenta José Antonio Salido, jefe de gabinete de la primera tenencia de alcaldía, «así que lo primero que hicimos fue concienciar a la gente sobre la importancia de recuperar ese sistema de transporte. Después de crear los primeros 77 kilómetros de carril-bici, los ancianos nos venían con lágrimas en los ojos agradeciéndonos que hubiéramos recuperado una Sevilla en parte similar a la que ellos conocieron de pequeños».

Además, el Ayuntamiento de la capital andaluza firmó un contrato con el Grupo JCDecaux para implantar en toda la ciudad un servicio de alquiler de bicis (Sevici). Sus 2.500 bicicletas de alquiler han hecho en ocho meses más de un millón de viajes. «En Sevilla se ha comprobado lo que llevábamos diciendo desde hace 20 años: que es una ciudad muy apropiada para ir en bicicleta», dice Ricardo Marqués, de Acontramano. «El éxito de Sevici ha sido tan evidente que la petición de abonos crece a un ritmo de 200 por día. Estamos más que contentos».

En Barcelona el cambio se produjo en los años 90. «En aquella época Indurain estaba de moda», comenta Francesc Narváez, concejal de movilidad, «y, aunque él no fuera consciente, su éxito contribuyó de un modo evidente al auge del ciclismo urbano». Tras crear un sistema de carriles bici que todavía hoy continúa creciendo, el Ayuntamiento de Barcelona contrató los servicios de la empresa de gestión publicitaria Clear Channel para que instalara el Bicing, un servicio de alquiler de bicicletas.

En poco más de un año ha aumentado el uso de este transporte en un 8?%, hay 4.000 bicicletas disponibles, ?30.000 abonados y seis millones de viajes realizados desde su implantación. Existe, además, el Bicitour, una asociación de empresas dedicadas al alquiler de bicicletas –con o sin chófer– a los turistas.

El éxito de Barcelona encuentra buen reflejo en San Sebastián. «Empezamos hace ocho años construyendo un carril-bici en un camino simbólico: el paseo de La Concha», recuerda Ernesto Vasco, concejal de movilidad y transportes. «Como la gente reaccionó muy bien, potenciamos la recuperación masiva de la bici y hoy nuestro sistema es un éxito». Los ciclistas de la ciudad vasca hacen ?2.000 viajes al día, el 3% de los desplazamientos que se realizan en San Sebastián. El 35% se efectúa en medios de transporte público, el 22% a pie y el resto (40%), en vehículos motorizados.

Lo que hay que mejorar.

Tanto estas ciudades como otras donde se está empezando a implantar el ciclismo urbano tienen muchos retos por delante: robos, falta de aparcamiento, concienciación de los conductores motorizados, respeto a las normas de circulación por parte de muchos ciclistas, creación de infraestructuras interconectadas, combinación de transportes públicos y bicicleta... Pero el mero hecho de que ya se estén planteando todos esos problemas es un indicador claro de que la primera fase de este cambio en la mentalidad de los urbanitas ya se ha producido.

El auge de los ciclistas urbanos resulta también de gran utilidad para los peatones. «Hemos sido los ciclistas quienes hemos luchado para conseguir más espacio para los vehículos sin motor», comenta Albert García. «Nunca han existido entidades de defensa del peatón, así que al final hemos tenido que ser nosotros, las asociaciones de ciclistas, quienes defendiéramos ante las administraciones la necesidad de ensanchar las aceras, algo de lo que se han acabado beneficiando también los transeúntes».

Por su parte, los ciclistas, en un arranque de sinceridad, reconocen que hay muchos usuarios desconsiderados que están retardando la evolución de las bicicletas en las ciudades. «Muchos beneficiarios del Bicing o de cualquier otro servicio de alquiler son incívicos por un único motivo: les da miedo circular por la calzada», afirma Rafel Vallbona, usuario compulsivo de los vehículos a pedal y escritor que pronto publicará Ruta por el Parque de Aigüestortes (ed. Lectio). «Conducen por la acera, provocando muchísimos inconvenientes a los peatones. Si te da miedo coger la bici, mejor que vayas en metro. De lo contrario enfadarás todavía más a los transeúntes».

Selección de bicicletas: La bici urbana. Tfno.: 666 945 615. www.labiciurbana.com

+En las páginas web www.bicing.com; www.sevici.es; www.bacc.info, y www.acontramano.org

 

Última actualización el Lunes, 20 de Agosto de 2012 23:02
 
El pasado se empeña en ser futuro
Articulos - Bicicleta
Miércoles, 18 de Julio de 2012 11:17

Juan Merallo
Blog de Juan Merallo. El de la bici

Cuando en los años 60 la bicicleta perdió en Europa su papel como medio de transporte, relegada por el empuje de la industria automovilística a ser un mero utensilio deportivo, nadie se imaginaba que al cabo del tiempo fuera a comenzar a ser considerada de nuevo como un medio de transporte más. Pero aún menos personas se hubieran podido imaginar que al inicio del siglo XXI las bicicletas fueran a tener el protagonismo que tienen ahora y que va creciendo. Ese siglo XXI tan futurista, en el que se pensaba no hace tanto que íbamos a ir todos vestidos con trajes de colores plateados y en el que los automóviles iban a ir por el aire, vehículos que iban a ser casi tan inteligentes como puede llegar a serlo el ser humano, pero que en realidad han demostrado ser tan estúpidos y peligrosos como un mono con una pistola.

  

En este siglo XXI las bicicletas van a ser parte importante del futuro para los desplazamientos urbanos cotidianos. La bicicleta, algo que ya se consideraba pasado, sin embargo emerge tozudamente como una de las mejores alternativas para moverse por la ciudad. ¿Alternativa? No, si estamos hablando del pasado no deberíamos hablar de alternativa, pues ya fue una realidad. Digamos… resurrección.

 

Las bicicletas han vuelto para quedarse. El sueño perfecto del vehículo motorizado particular como medio de transporte urbano masivo ha durado relativamente poco en la historia, aunque a algunos nos ha acompañado por desgracia en toda nuestra existencia, dejando a su paso muertes, contaminación, ruido y tantas otras cosas.

 

El automóvil no es adecuado para la ciudad, por mucho que se empeñen a hacérnoslo creer los publicistas pagados suculentamente por las compañías automovilísticas. El coche es la antítesis a la sostenibilidad urbana. Una ciudad necesita espacios libres para la estancia, silencio para hablar con los semejantes, aire limpio al ser el lugar en el que pasamos la mayor parte de nuestra vida… y todo eso no sólo no lo da el coche particular, sino que se lo roba impunemente a todos para un mal entendido placer de unos pocos.

 

Y durante mucho tiempo lo hemos permitido. No se sabe muy bien cómo, pero lo hemos permitido. Ahora ya no. Hemos dicho BASTA y hemos decidido devolvernos la ciudad a nosotros mismos. Por eso hemos comenzado a utilizar la bicicleta, cada vez más personas, sin mucho apoyo, sin mucha decisión, pero con el poder del sentido común. Hemos tomado las calles y nos hemos hecho el favor a nosotros y al resto de la ciudadanía de hacer un poco más habitable el lugar en el que vivimos, sin grandes esfuerzos, mejorando nuestro cuerpo, nuestro espíritu y nuestro medio ambiente.

 

Hemos hecho un auténtico retorno al futuro.

 

Última actualización el Lunes, 20 de Agosto de 2012 23:04
 
Al cole con la bici
Articulos - Relatos
Miércoles, 18 de Julio de 2012 11:16

Elena Aguera Santiago. 10 años.


Erase una vez, una niña a la que no le gustaban los coches, pues contaminaban mucho, pero le encantaba la bici, que no contaminaba nada, y un día decidió decirles a sus amigos, que fueran con sus bicicletas al parque a las 18:30, para pedir que pusieran un carril bici en la ciudad, tenían la suerte de que el Ayuntamiento de Lorca estaba frente al parque al que todas las tardes iban a jugar y a pasárselo genial. Al llegar,los niños dijeron: 
-¡Por favor, poner ya un carril bici en la ciudad!- gritando alegremente en coro. No les hicieron caso, entonces la niña ya harta de tanto coche, propuso que el viernes prepararan las bicicletas para el sábado, que iban a hacer una ruta por la montaña. Prepararon grandes mochilas con: latas y botellas de agua y refrescos, comida…etc. Ya estaba todo preparado para el gran día, la ruta iba a ser un poco dura pero merecía la pena, y además, la niña no podía aguantar ni un día más montando en bici por la carretera, para ir al colegio, respirando toda la contaminación, y el humo de los coches. Los niños cogieron sus bicis, y tomaron camino hacia la montaña, iban todos muy bien equipados para aquel tipo de ruta que eligieron, mochilas, culotes y unas increíbles bicis de montaña. La niña, que llevaba spray de pintar, se lo sacó de la mochila y fue marcando en las rocas del camino las señalizaciones de ruta montañosa, entre ella y los demás niños hicieron un cartel que decía:

 


``SI NO SE USA LA BICICLETA, LA CONTAMINACIÓN SERÁ NUESTRA PEOR COMPAÑERA EN EL RESTO DE NUESTRA VIDA ´´ 

Aquel cartel, lo vio el alcalde del ayuntamiento de Lorca, que dijo: 
-La naturaleza se merece un gran regalo por nuestra parte. 
Y sin esperar un minuto más mandó construir un carril bici, tan largo, tan largo que empezaba desde el parque, y tenía dos rutas que eran, la que llegaba a la montaña y la de ir al cole, que era la que diariamente, todas las mañanas usaban los niños y padres para ir al colegio sin respirar malos humos. 


FIN

 
«InicioPrev212223PróximoFin»

Pág. 23 de 23
Pertenecemos a: CONBICI     

 Entidad adherida a:

COMPROMISO CARRASCOY

 

Colaboramos con: 

Nueva imagen

 

(Si ves alguna incorrección o un enlace roto, gracias por hacernoslo saber a info@murciaenbici.org)

 

Licencia de Creative Commons